Analizaremos cómo cojones puede ser que el Estado agreda a una abuela de 87 años para garantizar los beneficios de unos buitres en la cuarta economía de la zona euro.
En la misma ciudad donde Ayuso intenta vivir en un ático de más de 6 millones pagado con dinero público, se desahucia a una señora de 87 años ejerciendo toda la violencia económica, judicial y policial contra ella.
Ayer, los habitantes de Berlín dieron la victoria a la izquierda para que expropie más de 200.000 viviendas a los fondos buitre y a los grandes tenedores.
No todo van a ser malas noticias.
Para analizar esto y mucho más, nos vemos ahora en El Tablero.