¿Te acuerdas cuando Ayuso dijo aquello de:
"No voy a hacer una lista negra de médicos nunca. Váyanse a otro lado a abortar".
Pues resulta que sí, que va a tener que crear el registro de objetores que marca la ley.
Porque la justicia acaba de dar la razón al Ministerio de Sanidad y ha ordenado a la Comunidad de Madrid que empiece ya mismo los trámites para crear el registro de objetores de conciencia.
Es decir, le obliga a algo tan sencillo como cumplir la ley, como la están cumpliendo el resto de comunidades. Madrid era la única que se había negado.
Y la única comunidad donde el 99% de los abortos se siguen derivando a clínicas privadas.
El registro no es ninguna “lista negra”. Es una herramienta básica para organizar el sistema sanitario y garantizar que un derecho reconocido por ley pueda ejercerse de verdad.
Porque el aborto es un derecho de las mujeres que tiene que ser accesible, sin obstáculos, sin estigmas y en la sanidad pública.
Hoy damos un paso importante frente a quienes quieren mandar a las mujeres décadas atrás por su fanatismo ideológico.
Esta victoria judicial es un aviso a los reaccionarios: no vamos a dar ni un paso atrás en derechos. Las leyes están para cumplirse. También en la Comunidad de Madrid. Se acabó.