Frank Rudolph Olson (Hurley, Wisconsin, 17 de julio de 1910-Manhattan, 28 de noviembre de 1953) fue un químico y espía estadounidense perteneciente al Ejército de los Estados Unidos. Murió bajo misteriosas circunstancias mientras realizaba una investigación de guerra biológica. Posteriormente, el Gobierno de los Estados Unidos admitió que se le había administrado grandes dosis de LSD sin su conocimiento, por lo que su familia fue indemnizada. La muerte de Olson fue calificada inicialmente como suicidio, pero actualmente está aceptado que fue asesinado