#Opinión: Enrique Santiago (IU), político que en 2023 exigió en el Congreso de los Diputados la disolución y persecución legal de Devenir Europeo, pide ahora «una medida valiente y sensata» a Sánchez y que efectúe un «traslado urgente a la península» de los inmigrantes de Ceuta, afirmando que: «En 2023, Meloni trasladó de Lampedusa a la península itálica, al espacio Schengen, a más de 60.000 personas».
El comunismo sabe perfectamente que la inmigración, tanto regular como irregular, responde a un proceso de captación masiva de mano de obra artificialmente barata que beneficia exclusivamente a la oligarquía financiera.
Esto rompe el mercado de trabajo y crea problemas que sufren los trabajadores y sus familias. Los sindicatos y los partidos lo defienden porque están al servicio del poder corporativo, es decir, del poder del dinero.
Los grupos de izquierdas, bajo el pretexto de la solidaridad con los recién llegados, ocultan una de las principales motivaciones del fenómeno inmigratorio: la explotación laboral masiva de la que, a su vez, son cómplices.
Los traidores que callan y ocultan la violación de tus hijas, el apuñalamiento y asesinato de tus hermanos, padres y abuelos llaman a tomar las calles.
Las prostitutas del globalismo sionista internacional están nerviosas.
Esta escoria no debería ni atreverse a salir a la calle sin que el pueblo la ponga en su debido lugar. Los traidores no pueden permanecer impunes ante tanto sufrimiento.
Es importante nunca reirse de los subnormales, aunque a veces cueste, hay que hacer el esfuerzo.
La farsa CIA - ETA, no erá más que una de las piezas del advenimiento de la TIMOcracia del 78, un plan a escala nacional para desnaturalizar España, hacerla más blandengue e inclusiva/e para poder trocearla al gusto de la podrida UE y la élite sionista que la dirige en la sombra.
Como ejemplo y exponente, la juventud vasca (gracias a Dios, no toda), que se cree muy antifaxista y bla bla bla, y no son más que el objetivo consumado del plan del 78. La soja en su máxima expresión al servicio del globalismo sionista más criminal y sus dogmas mundialistas.
Reiteramos, por favor, no reírse (mucho) de los subnormales de GSK.