El asesinato de un camarada nacionalista francés en Lyon, mientras defendía valientemente a unas jóvenes de ser linchadas por los bárbaros del antifascismo, nos llama hoy a rendir un profundo homenaje a una vida joven y valiente, que eligió vivir y morir con honor. Un espíritu heroico que lo condujo hasta el último y más grande de los sacrificios: entregar su propia vida.
Por eso, en memoria de su entrega, de su amor por su patria y por Europa, os invitamos a acompañarnos el *lunes a las 20:00 h*, en la puerta principal de la Casa de Correos, en la plaza de Cibeles, para honrar su recuerdo y mantener viva su llama.
Unámonos en un solo grito, para que resuene hasta los luceros.
Camarada Quentin, ¡PRESENTE!