El ataque de Israel y EEUU sobre Irán, es otro capítulo de la barbarie sionista en Oriente Medio. Primero fue Irak, luego Siria, cientos de miles de personas que vivían en países que rechazaban el islamismo radical de la mano del partido Baaz, fueron asesinadas en aras del Gran Israel que pretenden los sionistas, y sus países controlados, gracias al apoyo estadounidense por los peores y más fanáticos grupos islamistas.
Acusan a Irán de fundamentalismo islámico, cuando son ellos, EEUU e Israel, los que han usado el terrorismo islamista como arma durante décadas en la zona, y los que anegan Europa con una invasión migratoria musulmana que nos lleva a la guerra o a la desaparición.
Denunciar las sangrientas maniobras del sionismo y de su mayordomo americano, es un simple ejercicio de verdad, de justicia; algo a lo que la política actual, instaurada en el burdo dicotomismo sentimental, impulsado por los medios de desinformación del Sistema, no permite.
Nuestro pensamiento, está con las víctimas inocentes que el juego de intereses del capitalismo va a provocar de nuevo.