Salud y medio ambiente
Existe un “fraude sistemático” para autorizar químicos tóxicos, denuncian 43 científicos
Un grupo de 43 científicos internacionales ha publicado un contundente artículo en la revista Environmental Sciences Europe en el que alertan sobre un "fraude generalizado" en el sistema actual de evaluación y autorización de sustancias químicas. Según los expertos, las agencias reguladoras permiten la entrada al mercado de pesticidas y plásticos altamente tóxicos basándose en datos incompletos o manipulados, lo que constituye una amenaza global para la salud humana y el medio ambiente .
Manipulación sistemática en la EPA
La denuncia no es nueva y se suma a las advertencias realizadas en años anteriores por científicos de la propia Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). En 2021, varios denunciantes (whistleblowers) que trabajaban dentro de la agencia destaparon una presión interna sistemática para modificar los informes de seguridad de decenas de sustancias .
Los testimonios, respaldados por correos electrónicos y documentos internos, describen un entorno en el que los gestores de la oficina de seguridad química alteraban o eliminaban información sobre riesgos graves, como cáncer, defectos de nacimiento y toxicidad neurológica, para favorecer la aprobación de productos industriales .
"Me preguntaban repetidamente: 'Mira los datos otra vez, ¿a lo mejor los peligros desaparecen?'", declaró Elyse Osterweil, una de las toxicólogos denunciantes, describiendo la presión de sus supervisores para maquillar los resultados de los estudios con animales . En otro caso, un científico fue transferido de su puesto tras negarse a cambiar la conclusión de un informe que advertía de un riesgo 15.000 veces superior al límite de seguridad .
Un problema de salud pública global
Los investigadores que firman la nueva advertencia global afirman que el problema va más allá de las malas prácticas administrativas. Señalan que la normativa actual permite la comercialización de productos sin evaluar los efectos a largo plazo de las mezclas completas (cocteles químicos) ni los residuos derivados del petróleo, que pueden contener metales pesados no declarados .
Según los científicos, esta "falsificación regulatoria" tiene consecuencias directas en el aumento de enfermedades neurológicas, hormonales, inmunológicas y cánceres. Para frenar esta deriva, proponen una solución radical: dividir al menos por cien los umbrales de toxicidad permitidos actualmente y exigir la total transparencia de los datos crudos de los experimentos .
Respuesta institucional
Ante las primeras denuncias en Estados Unidos, la EPA anunció en octubre de 2021 la creación de consejos asesores científicos internos para revisar los procedimientos de la Oficina de Seguridad Química. La administradora asistente, Michal Freedhoff, declaró entonces que era necesario "reafirmar el compromiso con la integridad científica" .
Sin embargo, las organizaciones ecologistas y los propios denunciantes advierten de que, sin una rendición de cuentas real para los mandos intermedios que participaron en la manipulación, la "cultura del miedo" dentro de la agencia no cambiará . Mientras tanto, el fraude denunciado por los 43 científicos sugiere que el problema persiste a nivel mundial, permitiendo la exposición continua de la población a sustancias peligrosas sin el conocimiento completo de los riesgos reales.