Eso que llaman "carisma" o "atracción" no es más que la huella energética que dejas en los demás. No importa tanto lo que tienes, sino lo que despiertas. Tu presencia puede ser un refugio o una tormenta; pero lo inolvidable es cuando transformas, sin forzar, el corazón del otro. Ahí está tu verdadero magnetismo: en cómo haces sentir. Cuida esa energía, porque de ella nace tu poder más real.
Porque al final, la gente no recuerda tu rostro, tu título o tu cuenta bancaria. Recuerdan si a tu lado se sintieron vistos, en paz, vivos. Esa capacidad de elevar el ánimo ajeno sin decir una palabra, solo con tu forma de estar en el mundo, es lo que te vuelve magnético e inolvidable. No se finje, se cultiva desde adentro. Esa es tu energía. Ese es tu poder
Hermano Violeta Lúi